
Menos residuos tras los festejos del Día del Niño en el Parque 9 de julio
El Día del Niño en el Parque 9 de Julio dejó más sonrisas y menos basura.
A diferencia de lo ocurrido en el último Día del Amigo, cuando toneladas de residuos y hasta aceite de frituras arrojado al lago provocaron indignación, esta vez muchas familias se ocuparon de juntar lo que dejaban atrás. No fue perfecto, pero el cambio se notó.
El festejo, que finalmente se realizó ayer tras algunos idas y vueltas con la fecha, volvió a ocupar su lugar tradicional en el calendario: el tercer domingo de agosto. En el Parque 9 de Julio, ese detalle fue anecdótico frente a la masiva concurrencia, la creatividad y la alegría que marcaron la jornada.
Los alrededores del espacio verde se poblaron de colores. Entre personajes de peluche como Messi o Spiderman que se sacaban fotos con los chicos, y rincones de pintura organizados por voluntarios, las infancias fueron protagonistas. En el lago San Miguel, donde hace un mes flotaba una mancha de aceite, ayer se veían padres pescando con sus hijos, recuperando tradiciones familiares.
Si bien en algunos sectores aún se acumulaban botellas plásticas y vasos descartables, la postal fue distinta. Empleados de la empresa 9 de Julio recorrieron el parque con bolsas en mano y reconocieron la diferencia: “Vimos menos basura y la gente colaboró con la limpieza. Parece que muchos entendieron”, señalaron.
La tarde, ventosa y con un cielo encapotado, se cerró con barriletes de todos los colores que cruzaban el cielo. El Día del Niño recuperó su lugar con un festejo masivo que dejó más sonrisas que residuos, aunque también recordó que la verdadera celebración es aquella que no deja heridas en el espacio compartido.