
Una reconocida marca comprará toda la producción tucumana de café para lanzar una línea premium
Tras un convenio entre el IDEP y una firma marplatense, la provincia busca transformar su mapa productivo aprovechando el cambio climático.
El Instituto de Desarrollo Productivo de Tucumán (IDEP) firmó un acuerdo con la empresa Cabrales para que la firma compre el 100% de la producción de café de 300 hectáreas cultivadas por productores tucumanos, en una iniciativa que busca posicionar al café local en el mercado de especialidad y sustituir importaciones.
El proyecto apunta a consolidar una nueva industria en la provincia, con potencial de expansión de hasta 8.000 o 9.000 hectáreas en diez años y una producción estimada de 28.000 toneladas anuales, lo que cubriría cerca del 60% del consumo nacional.
La variedad desarrollada es un Arábica tipo Geisha, considerado de alta gama, cuya calidad ya fue avalada por la Mumac Academy, referencia internacional en cultura cafetera. Desde Cabrales destacaron que el desarrollo no es reciente, sino el resultado de entre seis y siete años de trabajo conjunto con el IDEP.
Actualmente participan 22 productores que trabajan sin subsidios, con asesoramiento técnico de la empresa. El objetivo es incorporar la “variedad Tucumán” a la oferta junto a cafés de orígenes tradicionales como Colombia y Brasil.
La iniciativa surge en un contexto de crisis de cultivos históricos como el limón y el azúcar, y se apoya en cambios climáticos que volvieron viable el cultivo de café en la región.
Además del impacto productivo, el proyecto busca generar empleo intensivo y dinamizar la economía local. Tucumán aspira a cubrir hasta el 50% de la demanda interna de café, en un mercado donde Argentina importa anualmente por unos 500 millones de dólares.
Aunque la etapa actual es experimental, se prevé que las primeras partidas comiencen a comercializarse en cafeterías y circuitos gastronómicos en los próximos meses, con perspectivas futuras de exportación.