
Las transferencias de fondos a las universidades nacionales cayeron un 45,6% desde 2023
Durante el 95° Plenario de Rectoras y Rectores del Consejo Interuniversitario Nacional se brindó un informe que además da cuenta de la profunda pérdida del valor adquisitivo de los salarios docentes.
El plenario de rectores universitarios de todo el país declaró la emergencia salarial y presupuestaria del sistema universitario y científico nacional y exigió el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, además de reclamar la urgente convocatoria a paritaria nacional para la recomposición de los salarios.
En el 95° Plenario de Rectoras y Rectores del Consejo Interuniversitario Nacional, realizado el 27 de marzo en la provincia de La Pampa, donde se debatió la crítica situación del sistema universitario público, también se eligieron nuevas autoridades y se emitió una declaración conjunta.
El encuentro reunió a las máximas autoridades de las universidades públicas del país, entre los que se encontraban Sergio Pagani y Mercedes Leal, rector y vice de la UNT, quienes manifestaron su profunda preocupación por el contexto actual, caracterizado por restricciones presupuestarias, deterioro salarial y creciente incertidumbre para el desarrollo de las funciones sustantivas del sistema.
Un informe presentado durante la jornada expuso la magnitud de la crisis: las transferencias a universidades nacionales registran una caída real acumulada del 45,6% entre 2023 y 2026. En paralelo, los salarios universitarios perdieron un 32% de su poder adquisitivo, producto de una suba del 158 % frente a una inflación del 280% en el mismo período, ubicándose en uno de los niveles más bajos de las últimas décadas.
Asimismo, se advirtió que los gastos de funcionamiento universitario se encuentran actualmente en torno al 40% del poder adquisitivo que tenían en enero de 2023, mientras que áreas clave como la ciencia y la técnica, la extensión universitaria y las becas estudiantiles registran fuertes recortes. En particular y respecto al 2023, las Becas Progresar presentan una caída real superior al 95%.