
Milei encabezó el acto por el 9 de Julio y habló del «Cruce de los Andes económico» de su gestión
El Presidente defendió el rumbo de su administración, agradeció a los gobernadores por sus respaldos en el Congreso y ratificó el Pacto de Mayo. Llamó a avanzar en una "segunda independencia" y anticipó la agenda legislativa.
El presidente Javier Milei encabezó en la noche del miércoles, primeros minutos del jueves, la vigilia por el 210° aniversario de la Declaración de la Independencia en la Casa Histórica de Tucumán, donde pronunció un discurso en el que realizó un balance de su gestión, reivindicó el Pacto de Mayo y convocó a profundizar las reformas económicas, políticas e institucionales impulsadas por el Gobierno nacional.
El mandatario arribó al histórico edificio acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y fue recibido por el gobernador Osvaldo Jaldo. Antes del inicio del acto oficial, el Presidente encabezó la fotografía institucional junto a los gobernadores presentes en el Salón de Jura del Museo.
A la medianoche, tras la entonación del Himno Nacional Argentino, Milei dirigió un mensaje transmitido por cadena nacional, en el que vinculó la gesta de 1816 con el rumbo de su administración.
«La libertad era el mayor anhelo de nuestros fundadores. De la misma manera, la libertad debe ser el norte de todos aquellos que carguen con el peso de conducir los destinos de la patria», expresó al comenzar su discurso.
En ese sentido, sostuvo que su gobierno asumió «un histórico compromiso: liberar al pueblo argentino de la tiranía del Estado omnipresente», al considerar que «los argentinos decidieron seguir el camino de poner al Estado en su justo lugar».
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Durante su mensaje recordó que, hace dos años, en ese mismo escenario, el Gobierno nacional y la mayoría de los gobernadores firmaron el Pacto de Mayo, acuerdo que definió como la base de las reformas impulsadas por la actual gestión.
«Consistió en diez puntos que, en un país devastado como el que heredamos, consideramos indispensables para sacar a la Argentina de su decadencia y encaminarla hacia un futuro de prosperidad», afirmó.
Al realizar un balance de su administración, el Presidente destacó la eliminación del déficit fiscal, la reducción de impuestos, el levantamiento del cepo cambiario, el avance del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), la recuperación del crédito hipotecario y la aprobación de distintas iniciativas legislativas.
«Evitamos una hiperinflación que hubiera sumido a cerca del 90% de los argentinos en la pobreza y, además, logramos reducir la pobreza», sostuvo. Asimismo, aseguró: «Hicimos el ajuste más grande de la historia de la humanidad» y remarcó que el Gobierno lleva «más de dos años con superávit fiscal», lo que, según indicó, permitió iniciar un proceso de desendeudamiento del país.
Milei también agradeció el acompañamiento de los gobernadores que respaldaron las principales iniciativas impulsadas por el Ejecutivo nacional.
«Quiero agradecer a los gobernadores por haber estado a la altura cuando la historia lo demandaba, dispuestos a colaborar en la transformación que estamos llevando a cabo y que el país necesitaba y sigue necesitando desesperadamente», manifestó.
Respecto de la agenda parlamentaria, anunció que el Gobierno impulsará nuevos proyectos vinculados con la modificación del régimen de zona fría, cambios en la ley de inocencia fiscal, una reforma política, la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central y nuevas iniciativas destinadas a fortalecer la protección de la propiedad privada.
En el tramo final de su discurso, el Presidente definió el proceso de reformas como «una especie de segunda independencia», al sostener que permitirá consolidar un federalismo más fuerte y brindar mayores oportunidades de desarrollo a las provincias.
«Nos encontramos aquí celebrando un nuevo pacto que les permite a las provincias proyectarse hacia un futuro de grandeza y prosperidad, hacia un federalismo verdadero, genuino e independiente del poder nacional», afirmó.
Finalmente, convocó a continuar con las transformaciones impulsadas por el Gobierno nacional y pidió el acompañamiento de las provincias para consolidar esa agenda.
«No desperdiciaremos esta ocasión de hacer a la Argentina grande nuevamente. Y, sobre todo, no hagamos caso omiso de la voluntad de los argentinos que han votado mayoritariamente por una transformación contundente y duradera», concluyó antes de cerrar el acto con un «¡Viva la Patria!».
En ese plan, el Presidente definió una serie de prioridades en el Congreso para el futuro inmediato: reforma del Régimen de Zona Fría, ley de Inocencia Fiscal y reforma política. También la modificación de la carta orgánica del BCRA y la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, primer punto del Pacto de Mayo.
En otro pasaje del discurso, celebró el «apoyo inédito» por parte de los EEUU. «No desperdiciaremos esta ocasión de hacer a la Argentina grande nuevamente», anticipó el economista, y dijo que la construcción de un nuevo reactor nuclear en la Argentina es «la noticia más importante del sector nuclear en 20 años».
Asimismo, Milei sostuvo que el objetivo del Gobierno es «consolidar un federalismo auténtico, basado en la recuperación de la autonomía provincial y en el desarrollo de las economías regionales». En esa línea, señaló que durante décadas el Estado Nacional limitó el crecimiento del interior mediante regulaciones, impuestos y restricciones que condicionaron el potencial productivo de las provincias, y aseguró que la actual gestión trabaja para revertir ese modelo.
El Presidente afirmó que el camino iniciado busca «quitarle la bota del cuello a las provincias», devolverles las herramientas para impulsar su crecimiento y construir un esquema de federalismo «verdadero, genuino e independiente del poder nacional», donde cada jurisdicción pueda desarrollar plenamente sus recursos y generar prosperidad para sus habitantes.
En la antesala del encuentro, el titular del Ejecutivo logró una foto robusta con gobernadores, contrariado a lo que había ocurrido el año pasado, cuando finalmente declinó viajar a Tucumán en medio del faltazo de numerosos caciques.
Ahora, además del anfitrión Osvaldo Jaldo, estuvieron Raúl Jalil (Catamarca), Leandro Zdero (Chubut), Rolando Figueroa (Neuquén), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Alfredo Cornejo (Mendoza), Ignacio Torres (Chubut), Gustavo Sáenz (Salta), Marcelo Orrego (San Juan), Elías Suárez (Santiago del Estero), Carlos Sadir (Jujuy), Juan Pablo Valdés (Corrientes) y Claudio Vidal (Santa Cruz).
Al igual que lo que ocurrió en la firma del Pacto de Mayo, no estuvieron Axel Kcillof (Buenos Aires), Ricardo Quintela (La Rioja), Gustavo Melella (Tierra del Fuego), Sergio Ziliotto (La Pampa) y Gildo Insfrán (Formosa). A esas ausencias se sumaron esta vez Jorge Macri (CABA), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Martín Llaryora (Córdoba), Hugo Passalacqua (Misiones) y Alberto Weretilneck (Río Negro).
