
Un niño de tres años cayó en una boca de tormenta sin tapa e ingirió líquidos cloacales: permanece internado
El pequeño fue rescatado por vecinos luego de caer en un pozo sin protección mientras caminaba junto a su madre por un pasaje de la capital tucumana. Permanece internado en observación y su estado de salud es estable.
Un niño de tres años permanece internado en el Hospital de Niños luego de caer en una boca de tormenta sin tapa mientras caminaba junto a su madre por un pasaje de la capital tucumana. El menor fue rescatado por vecinos y trasladado de urgencia al centro asistencial tras haber ingerido líquidos cloacales.
Según informaron fuentes policiales, el hecho ocurrió el sábado en pasaje Miguel Cané, antes de llegar a la esquina con Saavedra. Por causas que se investigan, el pequeño cayó en un pozo que se encontraba cubierto por líquidos cloacales, lo que dificultó advertir el peligro.
De acuerdo con el relato de los investigadores, la madre del niño comenzó a pedir ayuda de manera desesperada al ver que su hijo había desaparecido en el interior de la boca de tormenta. Vecinos que se encontraban en la zona acudieron rápidamente y lograron rescatar al menor.
«La mujer comenzó a gritar desesperadamente y logró que los vecinos la ayudaran a rescatar al pequeño. Luego fue trasladado de inmediato al hospital porque había ingerido esos líquidos», señalaron fuentes policiales.
Tras el rescate, el niño fue asistido por personal médico y derivado al Hospital de Niños, donde permanece internado en observación. Las autoridades sanitarias informaron que evoluciona favorablemente y que su vida no corre peligro.
En su declaración ante la Policía, la madre sostuvo que la boca de tormenta no tenía colocada la tapa y que tampoco existía señalización que advirtiera sobre el riesgo para peatones y conductores que circulaban por el lugar.
Fuentes policiales indicaron además que en los últimos meses se registró un incremento en el robo de tapas de bocas de tormenta en distintos sectores periféricos de San Miguel de Tucumán, una problemática que representa un serio peligro para la seguridad pública.
El episodio volvió a poner en agenda la necesidad de reforzar los controles y el mantenimiento de la infraestructura urbana para prevenir accidentes de estas características. Mientras tanto, la investigación busca determinar las responsabilidades por la ausencia de la tapa de la boca de tormenta y establecer si existieron fallas en las medidas de seguridad.