
El riesgo país anotó su octavo avance consecutivo y alcanzó un nuevo récord en cinco meses
Las reuniones de Luis Caputo con inversores en Wall Street no contuvieron las preocupaciones del mercado. En el segmento de renta variable, el S&P Merval en dólares bajó a nuevo piso de septiembre.
El riesgo país subió casi 2% este miércoles y cerró en 566 puntos básicos, con lo que acumuló su octavo avance consecutivo y alcanzó su mayor nivel en cinco meses. Al mismo tiempo, el S&P Merval perdió 1% en pesos y 1,3% medido en dólares, por lo que completó su cuarta rueda seguida en terreno negativo.
La presión sobre los activos argentinos coincidió, además, con una jornada adversa en los mercados internacionales. Mientras Wall Street cerró con bajas generalizadas, el aumento de los rendimientos de los Treasuries volvió a elevar la referencia contra la que compite la deuda argentina, que ya venía mostrando un deterioro propio durante las últimas ruedas.
El mercado mantuvo el foco en el financiamiento
En el plano local, la atención permaneció puesta en las condiciones de financiamiento del Tesoro y en la administración de los próximos vencimientos. En ese marco, el mercado quedó a la espera de la última licitación de septiembre, luego del reciente canje de instrumentos dólar linked que permitió reducir parte de los compromisos previstos para fin de mes.
A su vez, Luis Caputo mantuvo esta semana reuniones con inversores en Nueva York, entre ellas un encuentro organizado por J.P. Morgan. Sin embargo, durante las ruedas siguientes los bonos continuaron retrocediendo y el riesgo país se mantuvo por encima de los 550 puntos, por lo que las condiciones de acceso al financiamiento siguieron ocupando un lugar central para los inversores.
Los bonos en dólares volvieron a cerrar en baja
En renta fija, los soberanos en dólares terminaron mayormente en terreno negativo y prolongaron la secuencia de pérdidas. Entre los Bonares, el AL35 cayó 1,70%, el AN29 perdió 1,55% y el AE38 retrocedió 1,26%, mientras que entre los Globales el GD35 bajó 0,90% y el GD41 cedió 0,91%.
En cambio, los instrumentos en pesos mostraron movimientos bastante más acotados. Así, las Lecap y los Boncap de referencia terminaron entre la estabilidad y leves bajas, mientras los CER presentaron variaciones moderadas y los Bopreales tuvieron un comportamiento mixto.
A ese comportamiento se sumó el aumento de las tasas internacionales. Según explicó Leo Anzalone, de Cepec, un mayor rendimiento de los bonos estadounidenses reduce el atractivo relativo de los activos emergentes con mayor riesgo crediticio. Por eso, el incremento de la tasa libre de riesgo agregó una dificultad adicional a una deuda argentina que ya venía exigiendo una prima más elevada.
Los bancos encabezaron las pérdidas del S&P Merval
En renta variable, las bajas volvieron a abarcar buena parte del panel, aunque el sector financiero concentró los retrocesos más importantes. En este sentido, Supervielle perdió 3,04%, Galicia cayó 2,94%, Banco Macro retrocedió 2,67% y BBVA cedió 2,57%.
A su vez, Energía también cerró mayormente en rojo, con TGN cayendo 1,60%, TGS 0,73%, Central Puerto 0,64% y Pampa Energía 0,29%. La principal excepción fue YPF, que avanzó 1,64%, mientras Banco de Valores también terminó en positivo con una mejora de 0,37%.
Por fuera de esos sectores, Edenor perdió 2,08%, Telecom bajó 0,99% y Aluar cedió 0,94%, por lo que la caída volvió a extenderse entre servicios públicos, comunicaciones y materiales.
Por su parte, los ADRs en Wall Street perdieron hasta 3,9%. Los papeles que más sufrieron fueron los de Supervielle, Banco Macro (-3,5%) y BBVA (-3,3%).
Wall Street cerró en rojo y las tasas volvieron al centro de la escena
En el exterior, el S&P 500 cayó 0,75%, el Nasdaq perdió 1,13% y el Dow Jones retrocedió 0,7%. Al mismo tiempo, el petróleo subió 2,2% y se mantuvo por encima de los u$s90, mientras el oro cayó 1,2%.
La atención se concentró en los datos de actividad de Estados Unidos, después de que el PMI compuesto preliminar de S&P Global avanzara de 56 a 58,4 puntos en septiembre. La lectura mostró una economía más dinámica y volvió a reducir las expectativas de una flexibilización rápida de la política monetaria.
En ese sentido, Puente señaló que hace un mes los futuros descontaban una tasa cercana al 3,9% para fin de año, mientras que ahora incorporan un nivel próximo al 4,2%. Así, la combinación de actividad firme, tasas elevadas y un nuevo avance del petróleo mantuvo exigentes las condiciones financieras internacionales y sumó presión sobre los bonos argentinos, que cerraron otra jornada con mayoría de bajas.