
Desbarataron una red de estafas informáticas: operaba en la Capital y Los Nogales
Detuvieron a un sospechoso y recuperaron mercadería por más de $30 millones. El grupo adquiría productos con cheques sin fondos usando sociedades fantasma y luego los ofrecía en redes sociales sin concretar las entregas.
Una compleja organización dedicada a las estafas comerciales y digitales fue desarticulada en Tucumán tras una serie de allanamientos que permitieron el secuestro de un importante cargamento de tecnología valuado en más de $30 millones. La investigación, que derivó en la detención de un hombre, dejó al descubierto una maniobra delictiva dual: la compra de equipamiento a proveedores mediante cheques sin cobertura y su posterior reventa fraudulenta a través de internet a clientes particulares.
El procedimiento fue el corolario de tres allanamientos simultáneos ordenados por la Unidad Fiscal de Usurpaciones, Cibercriminalidad y Estafas, ejecutados por efectivos de la Comisaría Segunda: dos tuvieron lugar en distintos puntos de San Miguel de Tucumán y el restante en la localidad de Los Nogales, punto clave donde la banda mantenía acopiada la totalidad de la mercadería ilegal.
El comisario Cristian Peralta, jefe de la Zona 1 de la Unidad Regional Capital de la Policía de Tucumán, explicó la metodología con la que operaban los delincuentes. En una primera fase, tomaban contacto con proveedores de insumos tecnológicos y libraban cheques sin fondos para concretar compras de gran volumen; cuando las víctimas advertían el rechazo bancario, los sospechosos cortaban de raíz cualquier comunicación. Posteriormente, la banda publicaba los artículos en plataformas digitales y redes sociales: una vez que los compradores transferían el dinero, los estafadores bloqueaban los canales de contacto, daban de baja los enlaces web y creaban perfiles nuevos para captar nuevas víctimas.
Durante las irrupciones policiales se incautaron tres drones (uno de ellos de alta gama, con un valor de mercado superior a los $7 millones), 100 terminales de cobro electrónico (PosNet), más de una docena de teléfonos celulares sellados en sus cajas originales, diez discos rígidos, cinco CPUs, equipos de iluminación, componentes de audio y cámaras de filmación. Asimismo, los pesquisas secuestraron 495 cheques (35 de ellos anulados) y carpetas con documentación constitutiva de sociedades «fantasma», las cuales eran empleadas como fachada jurídica para simular solvencia económica ante los proveedores. Desde la fuerza policial confirmaron que no se descartan nuevas detenciones en las próximas horas.