Cáncer de mama: especialistas destacan el valor del diagnóstico temprano y los avances en métodos de control
El cáncer de mama constituye la principal causa de defunción por enfermedades oncológicas en la población femenina de Argentina y representa el tumor de mayor prevalencia en este grupo. Según datos difundidos por Noticias Argentinas, en el territorio nacional se contabilizan anualmente entre 20.750 y 22.000 diagnósticos nuevos, lo que equivale al 29,9% de los tumores malignos registrados en mujeres. Las cifras ubican al país con una tasa de incidencia de media-alta a elevada en América Latina, al promediar de 73 a 78 registros por cada 100.000 personas. Sin embargo, los profesionales de la salud coinciden en que la identificación de la patología en sus etapas iniciales ofrece más del 90% de probabilidades de curación y permite recurrir a tratamientos de menor invasividad.
Pautas médicas y factores de prevención
En relación con las prácticas preventivas, la doctora Valeria Valko, ginecóloga de la entidad Ospedyc, precisó que se sugiere una mamografía anual a partir de los 40 años en aquellas pacientes asintomáticas, con chequeos clínicos previos normales y que no cuenten con antecedentes de la patología. Asimismo, indicó que entre un 5% y un 10% de los diagnósticos corresponden a variantes hereditarias, motivo por el cual es indispensable adelantar la consulta médica si existen antecedentes de primer grado con afección mamaria u ovárica antes de cumplir los 50 años, manifestaciones bilaterales o antecedentes en hombres del entorno familiar.
La médica también remarcó la importancia del control ginecológico y aclaró que el autoexamen mamario representa una técnica complementaria para advertir modificaciones físicas, sin que ello reemplace al estudio radiológico. En paralelo, Valko destacó la relevancia del modo de vida, donde mantener un peso saludable, amamantar, practicar actividad física y evitar el consumo de tabaco reducen las probabilidades de desarrollo tumoral. Respecto al alcohol, advirtió que no existe un margen de seguridad y que el peligro se incrementa a partir de tres copas por semana debido al daño a nivel celular y a la elevación de estrógenos.
Tecnología orientada a la comodidad en los estudios
Uno de los obstáculos frecuentes para la concurrencia a las evaluaciones periódicas es la incomodidad o el temor al dolor generado por la compresión mamaria durante el procedimiento. Al respecto, Noticias Argentinas reportó la implementación en el país de equipos mamográficos rediseñados para mitigar estas molestias físicas. Estos aparatos cuentan con sistemas capaces de generar escaneos en tres dimensiones de alta resolución en un lapso de cinco segundos, lo que reduce los tiempos de espera de la paciente.
Entre sus características de diseño, estos sistemas reemplazan las placas rígidas habituales por piezas de polímero suave con bordes curvos que se adaptan a la contextura de la paciente mediante ajustes automáticos de posición. Sobre este punto, Miguel Rincón, especialista en mamografía para el Cono Sur de la firma Siemens Healthineers, explicó que la disponibilidad de exámenes precisos y menos molestos favorece la regularidad en los controles y colabora para evitar diagnósticos tardíos motivados por la aprensión al examen.
Aportes de la inteligencia artificial y proyectos de laboratorio
Desde el ámbito universitario, el Servicio de Ginecología del Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires señaló la necesidad de despejar falsas creencias populares que retardan la visita médica. El doctor Gustavo Cortese, jefe de la Sección de Patología Mamaria del centro asistencial, señaló que ciertas nociones infundadas pueden otorgar una sensación equivocada de tranquilidad o provocar miedos infundados hacia los métodos diagnósticos. Además, el profesional mencionó la proyección de utilizar sistemas de inteligencia artificial para respaldar a los especialistas en el análisis de imágenes y señalar anomalías sutiles.
De forma complementaria, el equipo de dicho hospital participa junto a científicos del CONICET y la iniciativa Oncoliq, bajo la conducción científica de Adriana de Siervi, en el desarrollo de un test de detección a partir de una muestra de sangre. Esta línea de trabajo, prevista para iniciar etapas colaborativas en 2025, emplea la técnica de PCR y modelos de aprendizaje automatizado para reconocer biomarcadores vinculados al tumor. De acuerdo con los investigadores, el objetivo es contar con un procedimiento adicional para asistir a personas que habitan en zonas alejadas de centros diagnósticos o que poseen mamas densas, situaciones donde suele requerirse más de un estudio por imágenes.
Campaña abierta a la comunidad
Con la finalidad de facilitar el acceso a la detección temprana, el Hospital de Clínicas llevará a cabo una campaña dirigida a mujeres de 40 a 65 años de edad. Las jornadas se realizarán entre el 2 y el 13 de noviembre en horario de la mañana y comprenderán mamografías, exámenes corporales y orientación médica personalizada. Para participar, las interesadas deben solicitar su turno mediante correo electrónico ante el centro de salud, que promueve la intervención periódica como vía para favorecer tratamientos oportunos.