Stellantis suspenderá por siete semanas la producción de pick-ups en su planta cordobesa
La automotriz Stellantis paralizará durante siete semanas la fabricación de las pick-ups Fiat Titano y RAM Dakota en su planta industrial de Ferreyra, ubicada en la provincia de Córdoba. De acuerdo con los datos difundidos por los medios, la medida se debe a una disminución en la demanda tanto en el mercado interno como en las exportaciones regionales, principalmente hacia Brasil.
Según la información publicada por A Rodar Post y reproducida por Noticias Argentinas y La Gaceta, el esquema de suspensión comenzará el 1 de diciembre y se extenderá hasta el 18 de enero. Del total de ese período, tres semanas se computarán como suspensión de personal y las cuatro restantes coincidirán con el receso por vacaciones. En cuanto a la producción de la Fiat Titano, las fuentes señalan que su fabricación se encuentra detenida desde comienzos de octubre.
Por otro lado, la situación del modelo Fiat Cronos, que también se produce en el establecimiento cordobés, se mantendrá al margen de esta interrupción específica. Su ritmo habitual solo se interrumpirá debido a las vacaciones previstas entre el 21 de diciembre y el 18 de enero, según detallaron los portales.
Contexto y perspectivas en la industria
La decisión de la compañía se da en un escenario de menor actividad y retracción de ventas que afecta a la industria automotriz. Desde La Gaceta recordaron que el proyecto para fabricar camionetas en Córdoba se había anunciado en 2024 con una inversión de 385 millones de dólares y la proyección de exportar el 70 por ciento de los vehículos a Brasil, un mercado que ahora muestra una desaceleración en sus pedidos. Asimismo, se indicó que la empresa proyecta producir en el futuro el motor turbodiésel Multijet 2.2 en el mismo predio.
La medida generó atención debido a los antecedentes recientes sobre la actividad industrial de la firma. Semanas atrás, el CEO regional de Stellantis para América del Sur, Herlander Zola, había mencionado en un escenario hipotético la posibilidad de cerrar plantas en el país, incluidas las de El Palomar y Ferreyra, si no se daban las condiciones de competitividad necesarias.
La postura de la compañía
Frente a las repercusiones por aquellos dichos, la filial local buscó llevar tranquilidad al sector. Según los registros periodísticos, la conducción corporativa y el presidente de Stellantis Argentina, Martín Zuppi, negaron que el cierre de plantas esté bajo evaluación y ratificaron la continuidad de las operaciones, aunque aclararon que los volúmenes de fabricación pueden ajustarse según la demanda.
Por el momento, los informes coinciden en que no se anunciaron despidos formales a raíz de este freno productivo, aunque la situación genera inquietud en la cadena de valor autopartista y entre los trabajadores del sector industrial ante la incertidumbre económica y la evolución de los mercados.