Policial

Una mujer policía asesinó a su hijo de 4 años en Los Ralos y luego intentó quitarse la vida

A la policía que mató a su hijo a puñaladas, le habían restituido su arma reglamentaria hacía menos de 24 horas. Buscan determinar si hubo negligencia.

La localidad de Los Ralos se encuentra conmovida por lo ocurrido durante la tarde de este martes. Una mujer asesinó a su hijo de cuatro años y luego se dio dos disparos intentando quitarse la vida.

Fuentes policiales informaron que la agente es Manuela Medina, de 31 años, quien ingresó a la fuerza en 2017 y presta servicio en la Guardia Urbana de la capital. La mujer fue hospitalizada.

Medina prestaba servicios desde hace cinco años en la Dirección de Patrulla Urbana y luego del brutal hecho se investigará si la acusada de filicidio estaba en condiciones de portar su arma reglamentaria, elemento que le habían restituido hacía menos de 24 horas. 

El hecho 

Según los primeros datos que surgieron, fue la agente la que se comunicó a Patrulla Urbana pidiendo auxilio porque se encontraba herida. Transmitieron la novedad a la comisaría de Los Ralos. Un efectivo se trasladó hasta el lugar, pero no pudo hacer nada porque la puerta principal estaba cerrada con llave. Con la ayuda de un familiar de la víctima la voltearon. Al ingresar, encontraron a la joven gravemente herida y cargando al pequeño que ya se encontraba sin vida. La policía fue trasladada en ambulancia hasta el Centro de Salud, allí fue operada y permanece internada en terapia intensiva con pronóstico reservado.

La investigación

Los primeros en llegar al lugar fueron personal de la comisaría del lugar que, por orden del comisario Fabio Ferreyra, preservaron la escena del crimen. Luego arribaron los hombres de Homicidio, al mando de Ramón Moreno, Diego Bernachi y Jorge Dib. Controlados por el fiscal Ignacio López Bustos comenzaron a analizar el caso.

Indagaron sobre los motivos que llevaron a Medina a matar a su hijo. Todo parecería indicar que la acusada de filicidio podría haber tenido problemas de salud mental.

Según confiaron fuentes judiciales, la agente podría haber atravesado una separación conflictiva con el padre del niño. 

Fuentes policiales y judiciales informaron que la herida había protagonizado algún caso de violencia doméstica. Por esa razón, siguiendo el protocolo vigente de la fuerza, le quitaron el arma reglamentaria. Ayer le habrían entregado el arma porque había recibido el alta psicológica. “Vamos a investigar todas las posibilidades para determinar si hubo negligencia”, indicaron.

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