
Una familia de Tigre fabrica ladrillos de plástico reciclado y construye casas como un juego de encastre
La historia de una pyme familiar que apuesta a la economía circular
Se trata de una pyme familiar de Tigre que construye casas con ladrillos con plástico reciclado, y apuesta por el cambio de paradigma para abordar tres factores al mismo tiempo: velocidad en la creación de viviendas, costos más bajos, eficiencia energética para el cuidado del medio ambiente.
Zenón Santiago, director de Easybrick, habló sobre los inicios del proyecto que lo fue enamorando cada día más.“Cuando arrancamos no me imaginaba que íbamos a tener una planta recicladora propia, pero una cosa fue llevando a la otra y hoy estamos muy contentos con los resultados”, revela.
Junto a su padre y su hermano contaban con la experiencia previa de 20 años de ofrecer soluciones entuberías y cañerías de PVC y PEAD para obras de desagües pluviales, mineras, drenajes, tendidos subterráneos, fibra óptica y telecomunicaciones.
Considera que fue clave tener conocimientos sobre la industria del plástico y una red de proveedores que luego se convirtieron en fuentes de consulta que los orientaron en cómo llevar a cabo la idea. Cifras como las 2 millones de toneladas de residuos plásticos que se generan por año en nuestro país, los hizo comprender la magnitud de la problemática. Los datos mundiales están en la misma sintonía: según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), de las 400 millones de toneladas de plástico que se producen anualmente, solo se recicla el 9%.
«En Argentina se tiran alrededor de 12.000.000 de tapitas por día, y nosotros sabemos qué hacer con eso”, comenta Zenón, y cuenta que con esa cantidad pueden fabricar unos 36.000 ladrillos, lo que se traduce en 15 viviendas tipo. Recuerda el día en que un socio le mostró el prototipo que despertó su curiosidad.
“No es que nos levantamos y dijimos: ‘Vamos a hacer un ladrillo de plástico 100% reciclado, que funcionen como piezas de legos que se puedan encastrar y tengan aislación térmica; fue todo un proceso, y de hecho la primera versión tenía el doble de las dimensiones actuales, hasta que dimos con las medidas y el peso correcto para facilitar tiempos, agilizar los fletes y además había que obtener una cantidad inmensa de materia prima”, detalla sobre el proceso de convertir baldes de pintura, juguetes, carpetas, caños, y también las tapas de bebidas, en recursos.

Una muestra en el showroom de Tigre que montó la familia: un ladrillo estándar equivale a 330 tapitas, y con 1500 ladrillos se puede construir una casa de 55 metros cuadrados (Instagram: @easybrickoficial)