Policial local

Un falso médico acusado de matar a un paciente se suicidó

El sujeto fue a atender a un paciente durante la pandemia y lo dejó morir.

Víctor Alejandro Calvo había muerto en diciembre del 2020 cuando intentaba llegar a un sanatorio para que lo ayudaran. Estaba cursando un infarto y llamó a un médico cuando empezó a sentirse mal. Pero el médico que apareció no era médico y se escapó rápido antes de que el paciente, que cursaba un infarto, pudiera morirse cuando él todavía estaba allí.

El impostor se llamaba Juan Olivares García, pero ya no irá a juicio. Apareció colgado en su lugar de detención: su propia casa, cuando la justicia había comenzado a investigar otras muertes de pacientes a los que él atendió.

Si el caso de Víctor Alejandro Calvo dejó al descubierto cómo cualquier persona puede morir a manos de quien supuestamente debía asistirlo, la muerte de éste revela una nueva falencia del sistema: estaba en prisión domiciliaria, pero salía a la calle sin que nadie lo advirtiera.

Lo más irónico es que la única que advirtió que algo así podía suceder fue la viuda de Calvo, el paciente muerto. La mujer, abogada, pidió que revocaran su prisión domiciliaria, sobre todo porque el hombre ya había presentado intento de suicidio y porque su cuidadora lo había denunciado por violencia de género. El Tribunal Oral Criminal, no obstante, que debía juzgarlo, dijo que la mujer podía seguir a cargo porque, según les había dicho, su vida y la de sus hijos ya no estaba en riesgo. El acusado no podía abrir la reja que ella le había puesto.

Deja una respuesta

Botón volver arriba