
La vigilia por el 9 de Julio reunió a la principales autoridades provinciales y capitalinas
A pesar de las condiciones climáticas adversas, una buena cantidad de público acompañó la vigilia frente al histórico edificio.
Cerca de la medianoche, la Casa Histórica se vistió de funcionarios, recibiendo a una multitud de ciudadanos para el inicio de los actos patrios, sumergiendo el lugar en un ambiente de respeto y reverencia.
El evento contó con la presencia de autoridades gubernamentales y municipales , màs allá de las diferencias de colores políticos: el gobernador Juan Manzur y vicegobernador Osvaldo Jaldo, estuvieron junto al intendente capitalino Germán Alfaro, y al jefe de Gobierno de la CABA, Horacio Rodríguez Larreta, junto a otras autoridades provinciales y nacionales.
Después de la oración de gratitud por nuestra patria, donde se expresó agradecimiento por la libertad de conciencia y respeto por la nación otorgada a los habitantes del suelo argentino, líderes de diversas denominaciones religiosas compartieron sus pensamientos.
Un locutor proclamó que «Tucumán es la patria argentina» y animó a todos a unirse al país en su 207° aniversario de libertad, al tiempo que se entonaba el Himno Nacional con la Banda de música del liceo General Gregorio Aráoz de Lamadrid.
La celebración del himno nacional llegó a su punto culminante en los primeros minutos del Día de la Independencia, acogido con aplausos, confeti y exclamaciones de «¡Viva la Patria!».
Alfaro dialogó con Jaldo después del evento, junto a su esposa, la senadora Beatriz Ávila, celebró la conmemoración en el lugar donde nació la independencia y pidió por una Argentina productiva, pacífica, inclusiva y con sustento para todos.
Rodríguez Larreta, precandidato presidencial por Juntos por el Cambio, compartió su alegría de estar en la provincia y su optimismo sobre un futuro más prometedor, gracias al espíritu y la fuerza de los argentinos.
Monseñor Carlos Sánchez, arzobispo de Tucumán, subrayó la profunda alegría que los habitantes de Tucumán estaban experimentando y expresó su esperanza de que este entusiasmo se extendiera a todos los argentinos para superar los desafíos actuales de la nación, al igual que los delegados del Congreso de 1816.