General

Trump afirmó que su ataque contra Irán evitó una Tercera Guerra Mundial, mientras el conflicto continúa

El presidente de Estados Unidos sostuvo que los ataques en Teherán impidieron una catástrofe atómica y denunció la falta de apoyo de otros países para proteger el estrecho de Ormuz

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que la ofensiva militar lanzada contra Irán evitó un escenario de escalada nuclear que, según sostuvo, podría haber derivado en una Tercera Guerra Mundial. Sin embargo, el conflicto continúa activo y este lunes Irán lanzó ataques contra edificios civiles en Irak, en medio de una crisis que sigue expandiéndose en Medio Oriente.

Durante declaraciones desde el Salón Oval de la Casa Blanca, Trump defendió la decisión de atacar instalaciones y objetivos estratégicos iraníes junto a Israel. El mandatario afirmó que la operación fue necesaria para impedir que Teherán avanzara hacia el desarrollo de armamento nuclear.

“Si no hubiéramos hecho esto, habrían tenido una guerra nuclear que habría evolucionado hacia una Tercera Guerra Mundial; no habría quedado nada”, sostuvo el presidente estadounidense. Según Trump, la campaña militar fue una acción preventiva frente a lo que describió como una amenaza directa para la estabilidad internacional.

El mandatario también afirmó que las operaciones debilitaron significativamente las capacidades militares de Irán. “Si creen que Irán no debe tener un arma nuclear, entonces tienen que amar absolutamente lo que hemos hecho, porque en dos semanas los hemos devastado”, declaró.

La ofensiva de Estados Unidos e Israel comenzó el 28 de febrero, con una serie de bombardeos contra instalaciones militares, infraestructuras estratégicas y objetivos vinculados al programa nuclear iraní. Desde el inicio de la operación, el conflicto ha dejado más de 1.200 muertos, según estimaciones difundidas por medios de propaganda de Teherán.

Entre los fallecidos se encuentra el entonces líder supremo de Irán, Ali Khamenei, cuya muerte fue reportada durante los primeros días de los ataques, lo que provocó un aumento inmediato de las tensiones en toda la región.

Trump aseguró que la intervención militar buscaba evitar una amenaza de alcance global. “Hicimos un trabajo para el mundo. No fue un trabajo para nosotros, sino para todo el planeta”, afirmó el mandatario, quien describió al régimen iraní como uno de los más peligrosos.

A pesar de estas declaraciones, la crisis regional sigue activa. Irán ha respondido con ataques contra bases militares y objetivos vinculados a Estados Unidos en países del Golfo como Qatar, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y Kuwait. Además, este lunes se registraron ataques contra edificios civiles en Irak, en una nueva escalada del conflicto.

Desde el inicio de los enfrentamientos también se han reportado bajas entre las fuerzas estadounidenses desplegadas en Medio Oriente. Al menos 14 militares de Estados Unidos murieron en ataques relacionados con la escalada regional, según datos difundidos por autoridades del Departamento de Defensa.

El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, rechazó las acusaciones de que su país esté desarrollando armas nucleares. El canciller sostuvo que Irán no busca armamento atómico y afirmó que las operaciones militares iraníes están dirigidas exclusivamente contra instalaciones militares estadounidenses en la región.

La crisis también ha generado consecuencias económicas globales debido al bloqueo del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio energético. Aproximadamente el 20% del petróleo y del gas natural licuado que se comercializa en el mundo atraviesa ese paso estratégico.

Ante esta situación, Trump pidió a varios aliados que colaboren para garantizar la seguridad del tráfico marítimo y facilitar la reapertura del corredor energético. Sin embargo, el presidente reconoció que la respuesta internacional ha sido limitada.

“Llevamos 40 años protegiéndolos y no quieren involucrarse”, afirmó al criticar la falta de apoyo de algunos países que dependen del suministro energético que atraviesa el estrecho.

En Europa, varios gobiernos descartaron participar en una operación militar bajo el marco de la OTAN. El portavoz del gobierno alemán, Stefan Kornelius, señaló que la alianza no tiene mandato para intervenir en el actual conflicto, mientras que la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Kaja Kallas, indicó que el bloque no planea modificar por ahora su misión naval en el mar Rojo.

Por su parte, Irán advirtió que continuará con sus operaciones militares. El canciller Araghchi afirmó que el país está preparado para prolongar los enfrentamientos el tiempo que considere necesario.

A pesar de la escalada regional, Trump sostuvo que la ofensiva no se extenderá indefinidamente. Consultado sobre la duración de las operaciones, aseguró que la situación se resolverá pronto y afirmó que, una vez finalizada, el mundo será “mucho más seguro”.

Deja una respuesta

Botón volver arriba