
Argentina registra un aumento de la morosidad de los hogares, con niveles récord respecto de años previos, en un contexto caracterizado por elevadas tasas de interés y una recuperación aún insuficiente del poder adquisitivo de los salarios registrados, pese a la desaceleración de la inflación.
«La mora de las familias con los bancos está en torno al 12 o 13 %. Hace un poco más de un año, estaba en un 3,3 % y casi que se cuadriplicó en estos 19 meses ininterrumpidos de suba. Eso termina siendo el nivel más alto desde el 2004 después de la convertibilidad», analizó el licenciado en Economía, Nazareno Delgado.
Después, por fuera de los bancos, «ahí ya tenemos casi el 20 % de créditos a las familias en situación irregular, llegando incluso hasta el 32%».
Delgado sostuvo que esas personas que son casi 7 millones dejan de calificar para un crédito. «Entonces, más del 27 % que había tomando un préstamo, están fuera del sistema».
Por otro lado, «la mora de las empresas también subió y pasó de un 1 % a casi el 3 %».
Por último, el experto indicó que «esto se origina en diciembre del 2023 cuando los bancos empezaron a funcionar como bancos y le prestaron a la gente. Se disparó el crédito y el problema es que se incorpora gente que no tienen historial de pago y esa mora aparece entre 12 y 18 meses después de tomar el crédito». /con información de LV12/