Tensión y suba del petróleo tras ataques de Estados Unidos en la isla iraní de Qeshm
Estados Unidos llevó a cabo una serie de ataques limitados contra objetivos en la estratégica isla iraní de Qeshm, situada en el estrecho de Ormuz. Funcionarios estadounidenses describieron las operaciones como de carácter defensivo y señalaron que apuntaron contra sistemas de misiles y fuerzas que utilizaban armamento tierra-aire frente a las operaciones en la vía marítima. Las acciones militares coincidieron con la jornada de elecciones de medio mandato en territorio estadounidense.
Los reportes desde el terreno indicaron que se escucharon varias detonaciones consecutivas en la isla de Qeshm, además de registros similares en la isla de Hengam y en la zona continental de Bandar Abbas. Testigos en la zona observaron aeronaves sobrevolando el área y destellos de explosiones. Por su parte, la Guardia Revolucionaria afirmó haber derribado drones de reconocimiento estadounidenses al sur de Qeshm, un extremo que no fue confirmado por Washington.
Repercusiones diplomáticas
El episodio militar se produjo en paralelo a las negociaciones indirectas entre Teherán y Washington a través de mediadores. Horas antes de los ataques, el presidente estadounidense, Donald Trump, y el vicepresidente, JD Vance, habían expresado optimismo respecto a la posibilidad de alcanzar un entendimiento diplomático pronto. Sin embargo, un alto funcionario iraní declaró que ambos países aún se encuentran lejos de cerrar un pacto definitivo para terminar con el conflicto bélico iniciado a finales de febrero y advirtió que Teherán no aceptará exigencias excesivas.
El presidente del Parlamento y jefe negociador iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, sostuvo que su país entregó una respuesta firme y racional y afirmó que la decisión recae ahora en Washington para evitar una mayor escalada. Asimismo, advirtió que las fuerzas armadas se encuentran en su máximo nivel de preparación defensiva ante cualquier nuevo error de cálculo estratégico. Desde el gobierno iraní se había señalado previamente la disposición a reabrir el estrecho de Ormuz en un plazo breve bajo condiciones que incluyen el fin del bloqueo naval, el cese de sanciones al petróleo y un alto al fuego.
Impacto en los mercados energéticos
Los acontecimientos militares repercutieron de manera directa en los precios internacionales del petróleo, que registraron un repunte tras una fuerte caída previa motivada por las expectativas de paz. Los contratos del crudo Brent y del West Texas Intermediate subieron en torno al 1,6 y 1,8 por ciento, cotizando por encima de los 106 y los 98 dólares por barril, respectivamente.
Analistas del mercado señalaron que la actividad militar reintrodujo una prima de riesgo en el sector energético, generando incertidumbre sobre el suministro mundial y el futuro de las negociaciones políticas en la región.