
Confusión de género en el hospital de Concepción: “Lo único que pedimos es que el bebé sea nuestro”, dijo el abuelo
La familia de Mario Rolando Paz aguarda los resultados de ADN para esclarecer lo ocurrido con el recién nacido que se creyó que era nena.
Durante todo el embarazo creyeron que sería una nena. De hecho, al nacer lo dieron por sentado también. Fue recién horas más tarde, con identificación de por medio, que descubrieron que Emma Amir es varón. El caso del nieto de Mario Rolando Paz ocurrió en el Hospital Regional de Concepción y demandó una investigación a cargo del Ministerio Público Fiscal (MPF) aún en proceso. Con la mamá y el bebé dados de alta, la familia aguarda los resultados de ADN para resolver la inquietud que persigue a los padres primerizos desde el viernes: “lo único que queremos y por lo que estamos pidiendo a Dios es que el bebé que tenemos sea nuestro”.
El pasado 14 de agosto a las 11:45, una joven de 23 años dio a luz a un bebé que se creyó que era mujer. Así lo establecían las cuatro ecografías realizadas durante el embarazo y así lo había confirmado la partera al momento del nacimiento. “La felicito. Es una hermosa nena”, cuentan que le dijo a la mamá primeriza.
Fue recién horas más tarde que la tía del bebé, al momento de cambiarle el pañal, notó que había existido un error a la hora de anunciar el género. “Las ecografías se pueden equivocar, son máquinas. Pero de siete personas que trabajan en el quirófano, ¿ninguna se va a dar cuenta? Cuando ellos van a la sala de parto deben saber si viene una nena, un varón, mellizos o trillizos. Y ni cuando nació ni cuando lo llevaron nos dijeron algo”, dijo Mario, mientras salía del hospital Miguel Belascuain.
Esta mañana el abuelo del niño visitó el Servicio de Maternidad de Concepción, esperando la confirmación de que el bebé sería dado de alta. La madre ya podía retirarse, pero la familia no quería abandonar el Hospital Regional sin el recién nacido. “El bebé no se va a quedar acá, no nos vamos a ir sin llevarlo. Con lo que pasó ya tenemos miedo”, remarcó.
Ese mismo día nacieron otros cuatro bebés, varones y mujeres. Al intervenir el MPF en el caso, se ordenaron estudios de ADN a los cinco nacimientos del viernes pasado para evacuar dudas. Mario informó que, según les indicaron en el centro de salud concepcionense, los resultados estarán listos dentro de 30 días. “Nos mandaron a la casa con el bebé, y a las otras madres también. En el hospital, la directora y la gente que trabaja acá nos piden disculpas. Nos dicen que esto nunca más va a volver a pasar y que fue un error grandísimo. Nosotros solo queremos que el bebé sea nuestro”, insistió el padre de la mujer que dio a luz.

La salud del bebé
La familia ya estaba atravesando momentos de preocupación desde que la joven entró en labor. Fue sometida a una cesárea de urgencia por una bradicardia fetal -indica el parte médico- que ponía en riesgo la vida del bebé. Hoy el recién nacido se encuentra bien, según confirmó su abuelo. “Dijeron que el corazoncito es como un reloj, y ahí parece que se había demorado, por eso entró de urgencia al quirófano. Pero está muy sanito, gracias a Dios. Es un hermoso bebé, pícaro. Nos encariñamos mucho; es re canchero y toma muy bien el pecho. Está muy bien el bebé”, dijo.
De todos modos, el susto no pasó. Tras las complicaciones durante el parto, y luego, las confusiones en el nacimiento, a la familia le quedó un sentimiento de angustia. “Está muy tenso todo. Todo el mundo nos pregunta y hay que volver a explicar, es muy tedioso. Es horrible para mi hija, para mis hijos, para la familia del padre. Tratamos de sobrellevarlo, pero es muy complicado. Es un error grandísimo el que se ha ocasionado y lo estamos sufriendo. Estamos pasando un mal momento”, lamentó Mario.
El pensamiento que aqueja a los familiares apunta a las fallas en el control sobre el recién nacido. “Es nuestro bebé -dijo Mario, tratando de convencerse de sus palabras-, es nuestro. Pero fue un error grandísimo, porque alguien tiene que identificar al bebé y decir si es varón o mujer. Y decirlo, hablarle a los padres”.
Lo más grave para la familia fue el tiempo que pasó sin que el equipo médico se percate de lo ocurrido. De hecho, al bebé le habían hecho las perforaciones en las orejas, pensando que era una nena. “Cuando la enfermera lo llevó nos preguntó cómo se iba a llamar, y le dijimos que Emma Amir. Si sabían que era varón tenían que decirnos ‘no, es varón’, porque le estábamos poniendo nombre de mujer”, comentó.
El abuelo del niño también plantó dudas respecto al tiempo que tardaron en entregar al bebé. “Cuando nació demoró unos 48 minutos hasta que lo trajeron, y todo el mundo nos dice que tardan cinco o 10 minutos hasta que lo limpian, lo identifican y te lo llevan”, señaló.
Es el primer hijo de la pareja de jóvenes y Mario resaltó que se encuentran bien. Se sostienen a partir del apoyo de familiares y amigos; también de conocidos que se enteraron del caso y les brindan sostén. Al margen de los reproches por la equivocación, la familia de Mario Ronaldo Paz espera atenta a unos resultados que esclarezcan el asunto. /La Gaceta