Policial local

A ocho días de la desaparición de Alfredo Moyano continúa la búsqueda

"Él hace trekking en Bariloche; es una actividad rutinaria para él", remarcó su hijo Matías. También destacó que está bien físicamente y es consciente de lo que hacía.

La búsqueda de Raúl Alfredo Moyano, el docente jubilado de 59 años desaparecido en el cerro Ñuñorco Grande, cumple hoy su octava jornada. Los familiares tienen esperanza por una señal detectada por los peritos, pero las complicaciones propias del terreno llevaron a los equipos de rescate a reorientar los rastrillajes y reforzar su presencia en la montaña.

“Estamos desesperados porque no tenemos ningún indicio de dónde podría estar. O sea, no hay ninguna pista de todo lo que se está recorriendo en estos días”, explicó Suyay Moyano, la hija del docente jubilado.

El Ñuñorco, un cerro que traiciona al más experimentado

Además, dijo que esperan el informe de la Gendarmería, que ayer estuvo en un rastrillaje en la zona de montaña.

Uno de los datos más relevantes surgió del análisis tecnológico realizado por especialistas del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF). Según la información disponible, una antena de telefonía ubicada en la zona de Los Sarmiento captó una señal del celular de Moyano 48 horas después de su desaparición.

Matías Moyano, otro de los hijos del hombre que sigue desaparecido, dijo que la familia podría sumarse a las reuniones de los especialistas que participan en la búsqueda.

La búsqueda del docente jubilado en la alta montaña.

El registro permitió orientar la búsqueda hacia los sectores sureste y sur del cerro, en dirección a la ruta provincial 307 y al paraje conocido como El Indio, en la Quebrada de los Sosa. La información se incorporó a la planificación de los rastrillajes para delimitar las áreas de mayor interés.

Un campamento avanzado en la montaña

Las dificultades para desplazarse por la zona y el tiempo que demanda llegar hasta los sectores de búsqueda obligaron a modificar la logística del operativo. Como parte de esa estrategia, las autoridades instalaron una base operativa y un campamento avanzado en la cumbre del Ñuñorco.

La medida permite que los rescatistas permanezcan durante la noche en la montaña y continúen las tareas desde ese punto, sin tener que realizar diariamente el ascenso y el descenso. De esta manera, los equipos buscan aprovechar mejor las horas de trabajo en un terreno que presenta importantes desafíos.

Los hijos dijeron que, al principio, quizás se minimizó la situación y que ahora empezó a llegar más personal policial para participar de los rastrillajes.

“Él hace trekking en Bariloche; es una actividad rutinaria para él —remarcó Matías Moyano—. Más allá de la actividad de la montaña, hace gimnasia, anda en bicicleta, está bastante bien físicamente. Sé que él lo pudo hacer tranquilamente. Él es consciente de lo que estaba haciendo”, agregó.

“Vino a visitar a la familia en Río Seco —precisó— y mi papá aprovechó el momento para subir y hacer trekking en la montaña, que a él le encanta”, insistió. /La Gaceta

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