
La búsqueda de Raúl Moyano sumó un campamento en la cumbre, dos canes y refuerzos aéreos en el cerro Ñuñorco
Los rescatistas permanecerán varios días en la montaña para intensificar los rastrillajes. Un helicóptero y drones colaboran con el operativo.
La búsqueda de Raúl Moyano en el cerro Ñuñorco sumó una nueva estrategia con la instalación de un campamento de avanzada en la zona de cumbre, el apoyo de un helicóptero provincial y la intensificación de los rastrillajes terrestres y aéreos. En las últimas horas se sumaron dos canes provenientes de Catamarca preparados para el rescate de personas. El objetivo es ampliar el tiempo de trabajo de los equipos de rescate y revisar los sectores más difíciles de la montaña, tomando como referencia la última señal detectada de su teléfono celular.
El operativo se desarrolla a más de una semana de la desaparición de Moyano y concentra los esfuerzos en áreas ubicadas hacia el sureste y el sur del cerro, en dirección a la ruta provincial 307 y al paraje El Indio, en la Quebrada de los Sosa.
La nueva organización busca superar una de las principales dificultades del rescate: el ascenso desde El Mollar hasta la zona de cumbre puede demandar unas cinco horas con el equipamiento necesario. Hasta ahora, ese recorrido dejaba a los rescatistas apenas una o dos horas para inspeccionar el terreno antes de iniciar el regreso.
Instalan un campamento para permanecer varios días en la montaña
El ingeniero Hernán Parajón, presidente de la Fundación Cumbres Andinas y especialista en rescate de montaña, explicó que el campamento permitirá sostener las tareas durante períodos más prolongados y evitar los constantes desplazamientos desde la base.
“En esta etapa se va a emplazar en la zona de cumbre un campamento de avanzada en el cual van a permanecer durante varios días las patrullas de búsqueda y rescate”, señaló.
La base contará con carpas, cuerdas, arneses, mosquetones, poleas, camillas y suministros para la permanencia en altura. También dispondrá de elementos para descender por barrancos y realizar eventuales evacuaciones, tanto de Moyano como de integrantes de los equipos de rescate que pudieran necesitar asistencia.
Seis voluntarios con experiencia en montaña y equipamiento especializado integrarán el grupo que permanecerá en el campamento. La dotación podrá renovarse mientras la infraestructura continúe instalada.
Además, participan montañistas y deportistas, entre ellos integrantes de la Asociación Argentina de Montaña, que colaboran desde los primeros días de la búsqueda.
Según Parajón, ya había equipos trabajando en el área considerada crítica, pero la nueva disposición permitirá incorporar más efectivos y revisar el terreno con mayor profundidad.
La última señal del celular orienta los rastrillajes
Una de las principales pistas que siguen los investigadores es la señal del teléfono de Moyano detectada el miércoles de la semana pasada, dos días después de la última comunicación conocida.
De acuerdo con la información del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales, una antena ubicada en la zona de Los Sarmientos captó el dispositivo.
Si bien el registro no permite establecer una ubicación exacta, sirvió para orientar los rastrillajes hacia el sureste y el sur del Ñuñorco, en dirección a la ruta provincial 307 y al paraje El Indio, en la Quebrada de los Sosa.
Parajón aclaró que la conexión telefónica constituye una referencia para delimitar las áreas de búsqueda, pero no confirma que Moyano haya estado físicamente en un punto determinado.
La principal hipótesis de trabajo contempla la posibilidad de que el hombre se encuentre aislado, sin posibilidades de desplazarse, en algún sector de difícil acceso.
El especialista explicó que en la montaña existen quebradas profundas, terrenos blandos y pasos complicados, aunque también hay sectores con agua y reparos naturales que podrían favorecer la supervivencia.
“Siempre la búsqueda es con vida”, remarcó Parajón.
La niebla y las dificultades del terreno complican el operativo
La reconstrucción del recorrido indica que Moyano habría alcanzado la cumbre del Ñuñorco, ubicada a unos 3.300 metros sobre el nivel del mar, alrededor de las 17.30.
Horas antes, a las 13.40, había enviado una captura de pantalla que mostraba que su teléfono tenía un 40% de batería.
Parajón consideró que, al comenzar el descenso, el dispositivo podría haber tenido poca carga para utilizar la aplicación de navegación.
A esta dificultad se suman las condiciones meteorológicas. La niebla en la cumbre puede reducir la visibilidad a apenas dos o cinco metros, lo que aumenta el riesgo de desorientación.
Además, los senderos no están claramente señalizados en todo el recorrido, por lo que incluso una persona con experiencia puede desviarse de la ruta prevista.

Helicóptero, drones y perros especializados para ampliar la búsqueda
El operativo combina rastrillajes terrestres, apoyo de un helicóptero provincial, drones con cámaras infrarrojas, binoculares y perros especializados.
La llegada del helicóptero a El Mollar incorporó una herramienta para acelerar los traslados y facilitar el acceso a los sectores más complejos.
Personal de la Policía y Gendarmería trabaja en distintas áreas del cerro, incluidas las quebradas, mientras los equipos de montaña recorren los sectores considerados prioritarios.
Sin embargo, Parajón advirtió que ninguna de las herramientas disponibles garantiza por sí sola encontrar a Moyano.
La vegetación densa puede impedir que las cámaras de los drones detecten a una persona, mientras que la autonomía de vuelo de estos dispositivos es limitada.
En el caso de los perros especializados, es necesario trasladarlos junto a sus guías hasta los sectores de búsqueda y comenzar el rastreo en condiciones adecuadas para preservar su eficacia.
Con el campamento en altura y el refuerzo de los recursos disponibles, los rescatistas buscan ampliar la cobertura del operativo y sostener los trabajos en las zonas más difíciles del Ñuñorco.