La crecida del río Paraná en el norte de Santa Fe moviliza a productores y causa una muerte en un arreo
El avance de las aguas del río Paraná sobre el norte santafesino dio inicio a intensas tareas para retirar el ganado de las islas y derivó en un episodio fatal en el departamento General Obligado. En medio de las tareas preventivas ante la creciente, un trabajador rural de 70 años perdió la vida al intentar resguardar animales en un área anegada.
El hecho ocurrió en la zona rural de Villa Ocampo, a unos 15 kilómetros al este del casco urbano y a dos kilómetros del puente conocido como El Pindó. La víctima fue identificada como Jorge Eliezer Hardy, quien se encontraba en el campo Mian junto a otros peones realizando labores de arreo hacia terrenos más altos. Según consignó el diario Clarín a partir de fuentes del caso, un vacuno intentó desviarse hacia la laguna El Víbora y Hardy ingresó al agua para encauzarlo, momento en el que desapareció de la superficie. Sus compañeros lograron sacarlo minutos después, aunque ya no presentaba signos vitales. Tras la intervención de personal policial, bomberos y peritos, el médico policial confirmó que la muerte se produjo por asfixia por inmersión sin signos de violencia, por lo que el fiscal Leandro Arraga, del Ministerio Público de la Acusación, determinó que se trató de un ahogamiento accidental de índole laboral y no dispuso autopsia.
Complicaciones logísticas en el traslado del ganado
El avance hídrico motivó el inicio de operativos en los departamentos General Obligado y San Javier, las zonas ribereñas donde primero impacta el repunte del Paraná. De acuerdo con las estimaciones de productores de General Obligado difundidas por Clarín, en las islas y sectores costeros inundables de ese distrito hay entre 120.000 y 200.000 cabezas de ganado, mientras que en San Javier el volumen ronda los 30.000 vacunos.
En cuanto a las mediciones del curso fluvial, datos del Instituto Nacional del Agua indicaron que en Reconquista la altura alcanzó los 4,50 metros. Si bien se considera un nivel medio, la cifra se ubica próxima al límite de alerta fijado en 5,10 metros y al umbral de evacuación de 5,30 metros. Frente a este cuadro, entidades rurales estiman que el pico de la creciente llegará en unos diez días y podría superar los 6,30 metros.
El vicepresidente de la Sociedad Rural de Reconquista, Augusto Gastaldo, señaló que la situación es compleja debido a la rapidez con la que llegó el agua y al corto plazo disponible para desalojar los campos insulares. El dirigente precisó que las tareas se ven condicionadas por dos factores: la existencia de un solo barco operativo para el embarque y desembarque de hacienda, y la falta de campos de alquiler para albergar a los animales. Según explicó, los lotes habituales en los bajos submeridionales aún presentan complicaciones por anegamientos previos y existe incertidumbre entre los ganaderos ante posibles lluvias vinculadas al fenómeno de El Niño. Asimismo, Gastaldo advirtió a los automovilistas que circulen por la ruta nacional 11 y la provincial 1 sobre la presencia de animales sobre las banquinas.
Expectativa ante el comportamiento de la cuenca
Por su parte, el presidente de la Sociedad Rural de Romang, Walter Beckley, evaluó que en el departamento San Javier ya se trasladó cerca del 60 por ciento de los rodeos radicados en terrenos de islas. El dirigente sostuvo que, a diferencia de otras crecidas, en esta ocasión los productores contaron con aviso previo, aunque advirtió que no se aguardaba un nivel de agua tan elevado como el que se perfila a partir de los registros observados en las cataratas del Iguazú y en Brasil.
De acuerdo con las previsiones del sector agropecuario, los traslados a nado solo resultan viables en sectores cercanos a la costa, por lo que las labores restantes quedarán supeditadas a la capacidad de carga de las embarcaciones antes del arribo del pico máximo a la región santafesina.