Los ataques a la red energética de Ucrania se intensifican ante la proximidad del invierno y alertan a los organismos internacionales
Ataques aéreos ejecutados por fuerzas rusas sobre nueve regiones de Ucrania provocaron cortes de suministro eléctrico de emergencia en cientos de miles de hogares y dejaron al menos 15 personas heridas, según reportaron las autoridades locales. La ofensiva sobre instalaciones energéticas se intensifica en las semanas previas a la llegada de las bajas temperaturas, en un marco de alta exigencia militar en el frente y de movimientos diplomáticos en el plano internacional.
Las autoridades ucranianas afirman que el objetivo de Moscú al golpear la red de servicios es minar la capacidad de resistencia civil al privar de agua corriente y calefacción a los centros urbanos durante el invierno. Al mismo tiempo, desde Kiev alertaron que las fuerzas rusas se encuentran acumulando misiles balísticos para futuras operaciones. Esta situación se produce luego de que Ucrania dejara sin efecto una breve tregua tácita relativa a objetivos vinculados con la energía, tras denunciar que Rusia no respetó el entendimiento pese a las exhortaciones de un alto el fuego promovidas por el presidente estadounidense Donald Trump.
El saldo humano y el impacto en las redes de servicios
De acuerdo con un relevamiento de la oficina de derechos humanos de las Naciones Unidas en Kiev, las acciones bélicas generaron un incremento del 85 por ciento en las víctimas civiles durante septiembre en comparación con el mismo período del año anterior, contabilizándose 328 fallecidos y 2.105 heridos distribuidos en 22 regiones y la capital. La jefa de la misión de monitoreo, Danielle Bell, indicó que las dos primeras semanas de octubre se ubicaron entre las más letales para la población no combatiente en años, tras episodios como el ataque en Pryluky, donde murieron 22 civiles.
El reporte de la ONU constató que los ataques no se limitan al tendido eléctrico y han alcanzado edificios residenciales, áreas comerciales, centros de datos y transportes. Asimismo, el organismo detalló que los bombardeos del 13 y 14 de octubre dañaron tres centrales eléctricas en Kiev y dejaron temporalmente sin servicio a 600.000 usuarios. En su informe, Naciones Unidas consignó además que las fuerzas armadas ucranianas también han efectuado ataques contra infraestructura eléctrica y sistemas de calefacción en territorios ocupados y dentro del territorio de la Federación Rusa.
La vulnerabilidad de la población civil ante las bajas temperaturas
El deterioro de las redes de servicios generó llamados de alerta por parte de entidades humanitarias internacionales. El director para Europa y Asia Central de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), Arthur Erken, advirtió sobre el riesgo de que miles de personas que habían regresado a sus comunidades se vean forzadas a desplazarse nuevamente debido a la falta de condiciones seguras de habitabilidad.
Según datos de la OIM, cerca de 1,45 millones de personas retornadas habitan en distritos cercanos a la línea de combate, zonas donde durante el invierno pasado apenas el 32 por ciento de las viviendas logró una calefacción adecuada. A este cuadro se suma la vulnerabilidad de unos 2,1 millones de adultos mayores que viven solos en edificios de departamentos expuestos a cortes prolongados. Desde la organización señalaron que el plan de respuesta humanitaria para Ucrania solo cuenta en la actualidad con menos del 7 por ciento de financiamiento, por lo que solicitaron asistencia urgente para obras de aislamiento térmico y reparación de viviendas.
Debate diplomático y gestiones por financiamiento en Europa
En este contexto, el presidente ucraniano Volodimir Zelensky asistió a una cumbre de mandatarios de la Unión Europea en Bruselas para solicitar la continuidad del respaldo financiero y bélico. Ante los líderes del bloque comunitario, Zelensky estimó que el costo del conflicto bélico para su país alcanzará los 155.000 millones de euros el próximo año y señaló que se requerirán al menos 70.000 millones de euros procedentes de Europa para sostener el presupuesto nacional.
El mandatario ucraniano expuso la escasez que enfrenta su defensa respecto de interceptores Patriot y detalló contingencias operativas recientes, entre ellas restricciones temporales en la velocidad del servicio satelital militar Starshield y modificaciones en la transferencia de inteligencia provista por países occidentales. A la par, el vínculo con Washington atraviesa momentos de roce tras declaraciones críticas de Donald Trump respecto de Zelensky y cuestionamientos de este último a los contactos comerciales de la administración estadounidense con Rusia vinculados al combustible.
Por su parte, la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, confirmó la disposición del bloque de mantener su apoyo e indicó que se busca articular con los socios estadounidenses medidas de presión sobre Moscú, admitiendo que el diálogo con Washington atraviesa una etapa compleja. Asimismo, el primer ministro de Irlanda, Micheal Martin, transmitió la preocupación compartida entre los miembros del bloque por las condiciones que afrontará la sociedad ucraniana durante los próximos meses.