
Con bajas, dudas y la ilusión de entrar en el Reducido, San Martín emprende viaje a Quilmes
El Santo visitará este sábado, desde las 16, a Quilmes en un duelo clave para sus aspiraciones de ingresar al Reducido de la Primera Nacional.
San Martín de Tucumán se prepara para un compromiso determinante en su lucha por meterse entre los ocho mejores de la Primera Nacional. Este sábado, desde las 16, visitará a Quilmes con la obligación de sumar para seguir alimentando la ilusión de clasificarse al Reducido.
El triunfo de la última fecha le permitió al equipo de La Ciudadela acercarse a los puestos de clasificación. Actualmente, Deportivo Maipú de Mendoza ocupa el octavo lugar con 48 puntos, mientras que Colegiales es séptimo con 50. San Martín de San Juan suma 47 unidades y el Santo tucumano acumula 46, por lo que necesita seguir sumando para acortar distancias en la recta final del campeonato.
La jornada también tendrá sus partidos decisivos para la pelea por ingresar al Reducido. Colegiales recibirá a Atlético de Rafaela el sábado, desde las 20, mientras que Deportivo Maipú jugará el domingo, a las 17, frente a Güemes. San Martín buscará aprovechar su oportunidad y esperar que los resultados de sus rivales directos lo favorezcan.
Un equipo condicionado por las lesiones y las suspensiones
De cara al encuentro frente a Quilmes, el entrenador deberá realizar modificaciones obligadas. Mauro Verón sufrió la rotura del ligamento colateral externo y una distensión del ligamento cruzado, una lesión que lo mantendrá alejado de las canchas durante aproximadamente ocho meses.

A esta baja se suma la situación de Alan Cínero, quien había llegado con inconvenientes físicos y volvió a resentirse de su lesión. Además, Bruno Cabrera, autor de un doblete en la última presentación, llegó a la quinta tarjeta amarilla y no podrá estar disponible para el compromiso del sábado.
Dos piezas clave, al límite
Otro aspecto que deberá tener en cuenta el cuerpo técnico es la situación de Santiago Briñone y Agustín Granero. Los integrantes del doble cinco acumulan nueve tarjetas amarillas cada uno y, si reciben una nueva amonestación frente a Quilmes, quedarán suspendidos por dos partidos.Se trata de dos futbolistas importantes en el funcionamiento del equipo, por lo que su situación representa un desafío adicional para el entrenador: sostener la intensidad y la competitividad sin perder de vista las consecuencias disciplinarias de una nueva tarjeta.
San Martín afrontará así una prueba exigente, con la necesidad de sumar puntos, encontrar variantes ante las ausencias y mantener viva la pelea por la clasificación. En un tramo decisivo del torneo, el Santo sabe que cada partido puede marcar la diferencia entre seguir en carrera o quedar relegado en la lucha por el Reducido.