El avance de El Niño provoca crecidas de ríos, alertas meteorológicas y medidas federales de prevención
La intensificación de las condiciones meteorológicas y el incremento de las precipitaciones en distintas regiones del país asociadas al fenómeno de El Niño comenzaron a mostrar repercusiones operativas y humanas en el territorio argentino. Durante las últimas jornadas, las crecidas fluviales registradas en el litoral derivaron en un episodio fatal, al tiempo que especialistas describieron las causas del escenario atmosférico actual y las autoridades nacionales activaron dispositivos de contingencia.
En la provincia de Santa Fe, un productor agropecuario de 70 años, identificado como Jorge Eliezer Hardy, perdió la vida a causa del desborde del río Paraná. El hecho, consignado por Noticias Argentinas, se produjo durante el mediodía en la zona de El Víbora, un sector de bañados situado a 15 kilómetros hacia el este del casco urbano de Villa Ocampo. Hardy se encontraba junto a otro productor arriando ganado para retirarlo de campos afectados por el agua cuando ingresó a una laguna y desapareció de la superficie. Aunque fue rescatado con vida tras un llamado al 911, falleció poco después por un paro cardíaco. Las pericias médicas policiales determinaron que la causa del deceso fue asfixia por inmersión sin signos de violencia, lo que llevó a prescindir de la autopsia con la intervención del Ministerio Público de la Acusación, personal de Criminalística y Bomberos Voluntarios.
Bloqueo atmosférico y persistencia de las lluvias
El comportamiento meteorológico de los últimos días se caracteriza por una marcada inestabilidad, con lluvias, lloviznas intermitentes, descensos térmicos y breves apariciones del sol. De acuerdo con las explicaciones brindadas por el meteorólogo Marcelo Madelón al diario Clarín, esta situación es producto de la combinación de dos factores simultáneos: un sistema de alta presión posicionado frente a las costas de Chubut y el aporte del fenómeno de El Niño.
Madelón explicó que el centro de alta presión genera un anticiclón de bloqueo que permanece casi estacionario, impulsando aire frío y cargado de humedad desde el Atlántico hacia la masa continental. Esto impide el desplazamiento habitual de los frentes, que usualmente alternan períodos de mal tiempo con días soleados cada seis o siete días. A este fenómeno se suma la acción de El Niño, que al alterar las temperaturas del océano Pacífico ecuatorial inyecta un volumen de humedad superior al habitual en la atmósfera regional. Según el especialista, esta interacción mantiene la nubosidad constante, la presencia de nieblas y tormentas reiteradas en una misma jornada. Para que las condiciones mejoren de manera prolongada, será necesario que el sistema de alta presión se mueva hacia el este.
El especialista detalló además que las consecuencias de este cuadro hídrico ya se observan en las crecidas de los ríos Paraná, Paraguay y Uruguay, así como en otros afluentes de la cuenca del Plata, lo que genera inundaciones en sectores de la Mesopotamia. Dicho escenario se ve alimentado por precipitaciones en las nacientes de los ríos en el sur de Brasil y lluvias en Paraguay y Uruguay. Para lo que resta de la primavera y el verano de 2027, Madelón anticipó que, de sostenerse El Niño, persistirán registros de mayor humedad y lluvias por encima de los promedios normales, con probabilidad de que algunos episodios adquieran intensidad severa. A diferencia de este fenómeno, los períodos bajo la influencia de La Niña suelen asociarse con sequías, menor disponibilidad de precipitaciones y olas de calor.
Acciones de prevención y coordinación federal
Ante los efectos hidrometeorológicos previstos, particularmente en el norte argentino, el Ministerio de Seguridad Nacional reforzó los canales de coordinación federal. De acuerdo con información de Noticias Argentinas, la ministra Alejandra Monteoliva encabezó una mesa de control y monitoreo en la sede de la Agencia Federal de Emergencias (AFE), en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, acompañada por el secretario de Seguridad Nacional, Martín Alejandro Ferlauto, el secretario de Comunicación y Prensa, Fabián Fernández, y las autoridades de la AFE, Santiago Hardie e Ignacio Cabello.
El trabajo se articula bajo el Plan de Coordinación Federal ENOS 2026-2027, aprobado en julio de 2026 mediante la Resolución ministerial Nº 559/2026. A través de este programa y la activación de los mecanismos del Sistema Nacional para la Gestión Integral del Riesgo (SINAGIR), la AFE llevó a cabo doce instancias de vinculación interjurisdiccional desde abril de 2026 y conformó la Mesa Nacional de Seguimiento.
Entre las herramientas técnicas empleadas se encuentra el tablero ENOS del Sistema Nacional de Alerta y Monitoreo de Emergencias (SINAME), un dispositivo que recopila pronósticos, alertas y datos territoriales e hidrometeorológicos. A partir de los registros históricos de inundaciones, los equipos técnicos confeccionaron modelos de potencial afectación para 18 municipios distribuidos en seis provincias. Asimismo, como parte de las tareas preparatorias ante posibles emergencias, entre marzo y septiembre se desarrollaron capacitaciones en protección civil que alcanzaron a 4.328 personas provenientes de diferentes distritos del país.