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Rusia inicia el envío de diésel a Estados Unidos en el marco del acuerdo bilateral

El primer buque petrolero con un cargamento de 40.000 toneladas de combustible diésel partirá este jueves desde el puerto ruso de San Petersburgo con destino a Estados Unidos. La operación constituye el inicio formal del suministro derivado del acuerdo alcanzado el pasado 9 de octubre en una conversación telefónica entre los presidentes Vladímir Putin y Donald Trump, según informaron fuentes oficiales rusas.

El viceprimer ministro de Rusia, Alexandr Nóvak, confirmó que la firma de los contratos comerciales entre compañías de ambos países se encuentra en su fase final. A través de declaraciones recogidas por la agencia TASS, el funcionario explicó que este primer envío será continuado por otras partidas orientadas a cubrir la demanda del mercado estadounidense, siempre en función de la capacidad productiva de las plantas refinadoras rusas.

El cronograma de entregas y el estado de las refinerías

El plan diseñado por Moscú contempla una reactivación gradual de los suministros. Según detallaron las autoridades rusas, se prevé liberar inicialmente más de 300.000 toneladas de diésel para los mercados estadounidense y global, seguidas de 500.000 toneladas durante noviembre y un millón de toneladas hacia el cierre del año. Conforme a las previsiones mencionadas por Nóvak, el volumen exportado podría alcanzar hasta 3,5 millones de toneladas hacia finales de año —cifra estimada en más del 10 % del mercado mundial— o proyectarse en torno a los 3 millones de toneladas mensuales en etapas posteriores.

No obstante, la capacidad de cumplimiento del cronograma está vinculada a la situación de la infraestructura energética rusa. De acuerdo con Clarín, la producción local se vio afectada en los últimos meses por persistentes ataques ucranianos contra refinerías, lo que provocó escasez interna, subas en los precios del combustible y filas en las estaciones de servicio, motivando una prohibición previa de exportaciones que debió levantarse de forma parcial para viabilizar el acuerdo bilateral. Por su parte, Infobae señaló que varias plantas de refinación atravesaron períodos de mantenimiento que condicionaron la disponibilidad de combustible, postergando el restablecimiento total de los envíos hacia otros destinos internacionales hasta que se estabilice el mercado local. En ese marco, el emisario estadounidense Steve Witkoff se reunió en San Petersburgo con Putin para agradecer en nombre de Trump la decisión de concretar los despachos.

Aspectos comerciales y marco normativo en Washington

Desde la perspectiva de Washington, la operación cuenta con el respaldo del Departamento del Tesoro, organismo que emitió una licencia temporal que suspende las restricciones a estos suministros de diésel ruso hasta abril de 2027. El presidente Trump justificó el entendimiento como un mecanismo para mitigar el incremento de los precios internos de la energía, impulsados por las tensiones derivadas de la guerra en Irán y las complejidades en el estrecho de Ormuz.

Pese al anuncio político, el gobierno estadounidense no proporcionó precisiones respecto de las empresas compradoras, los costos financieros ni las fechas de arribo a los puertos receptores. Asimismo, Infobae destacó que el volumen del primer cargamento de 40.000 toneladas resulta inferior a la capacidad estándar de los buques Aframax, habitualmente empleados en trayectos intercontinentales de larga distancia y con capacidad para trasladar cerca de 100.000 toneladas.

Cuestionamientos diplomáticos y postura rusa

La concreción del pacto despertó objeciones en el plano internacional, particularmente entre las autoridades de Ucrania y representantes de la Unión Europea. El mandatario ucraniano, Volodímir Zelensky, sostuvo que los ingresos económicos derivados de estas compras fortalecerán financieramente a Moscú en el marco de la guerra, remarcando además que el volumen pactado no resultará suficiente para equilibrar las dificultades provocadas en el estrecho de Ormuz.

En una línea similar, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, manifestó reparos hacia la medida al calificarla como una señal negativa en el escenario diplomático global. Por el contrario, la administración rusa defendió el entendimiento al asegurar que la reactivación paulatina de las ventas externas permitirá regularizar el flujo comercial de hidrocarburos e incrementar el procesamiento en sus refinerías.

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