El Congreso de Brasil aprobó la reducción de la jornada laboral y el fin del régimen 6×1
El Senado de Brasil aprobó de manera definitiva la Propuesta de Enmienda Constitucional (PEC) que elimina la modalidad de trabajo de seis jornadas laborales por una de descanso, conocida como régimen 6×1. La resolución legislativa establece una reconfiguración estructural de los tiempos de trabajo en el país vecino al fijar un esquema general de cinco días de actividad por dos de descanso semanal.
La definición parlamentaria en la Cámara Alta contó con un respaldo casi unánime en el recinto. La iniciativa fue sometida a votación en dos turnos sucesivos y en ambas instancias obtuvo un resultado de 75 votos a favor y únicamente un voto en contra, completando de este modo todo el circuito legislativo necesario para su posterior promulgación sin requerir nuevas revisiones.
El esquema de transición y las condiciones de la enmienda
El proyecto aprobado reemplaza la jornada laboral máxima vigente de 44 horas semanales por un nuevo límite de 40 horas semanales. Esta reducción no se aplicará de forma inmediata, sino que contempla una implementación progresiva orientada a facilitar la adecuación de las distintas actividades productivas y de servicios.
De acuerdo con el texto normativo, a partir de los 60 días posteriores a la promulgación oficial de la reforma constitucional, las empresas tendrán la obligación de poner en práctica la escala 5×2, acompañada por una disminución del tope de labor a 42 horas por semana. Posteriormente, una vez que transcurran doce meses adicionales desde esa primera etapa, entrará en vigencia el límite definitivo de 40 horas semanales fijado por la enmienda.
Asimismo, la normativa contempla una disposición específica para aquellos trabajadores que posean un título de educación superior y que perciban un salario igual o superior a 21.188,87 reales. Para este segmento laboral particular, se mantendrá obligatoriamente la escala de descanso 5×2, aunque la extensión precisa de la jornada semanal podrá acordarse mediante negociación directa entre el empleador y el empleado.
El proceso parlamentario en el Congreso
La iniciativa transitó un prolongado recorrido dentro del Congreso brasileño antes de su sanción en el Senado. La Propuesta de Enmienda Constitucional había sido tratada y aprobada inicialmente por la Cámara de Diputados durante el mes de mayo pasado. Posteriormente, el expediente fue remitido a la Cámara Alta, donde ingresó a la Comisión de Constitución y Justicia a partir de agosto para su correspondiente análisis.
Dado que los senadores resolvieron aprobar la iniciativa sin introducir modificaciones respecto de la redacción remitida por los diputados, el texto quedó listo para ser promulgado de manera directa, cerrando el proceso de deliberación parlamentaria iniciado meses atrás.
El impacto político en el escenario electoral
La votación de la PEC se dio en el marco de la contienda política de cara al balotaje presidencial. El proyecto contó con el respaldo explícito del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien compite por la reelección por el Partido de los Trabajadores (PT). Tras confirmarse la sanción, el mandatario celebró lo resuelto en sus canales de comunicación y consideró que se trata de un avance histórico para la población trabajadora, señalando que la medida no solo implica una modificación en la carga de horas sino también más tiempo disponible para el descanso, la vida familiar, la salud y el esparcimiento personal.
Por otro lado, la jornada parlamentaria estuvo marcada por el cambio de posición del candidato opositor por el Partido Liberal (PL), Flávio Bolsonaro. El dirigente, que venía manifestando reparos y una postura contraria a la enmienda, optó a último momento por acompañar el proyecto en la votación parlamentaria. De acuerdo con el reporte del portal Página/12, la sanción legislativa representó un acontecimiento político relevante para el oficialismo a pocos días de que se concrete la definición en las urnas.